He intentado crear un nombre fiel al juego de "palabra" que crea el título de este post pero, como siempre, el inglés no me falla y en este caso tenía que dejar a un lado la lengua que me enseñó a pensar y recurrir a la que me enseñó a ser crítica.
Llevo unos meses sin publicar nada en este blog. Lo sé, he sido consciente. He llegado a pensar que internet va demasiado deprisa y no deja que disfrutemos del camino. ¿Cuál es el propósito de tener un blog? Que te lean, que te vean, que te descubran... pero irremediablemente entras en una dinámica de trabajo que implica seguir la corriente. Y a mi eso no se me da muy bien que digamos. Un mundo donde crear limita tu lienzo, que te promete un gran mar de posibilidades siempre que crees con las moléculas establecidas. Una fórmula contratada que poco se amasa con la imaginación... No sé cómo se supone que Google, o el mago detrás de la cortina, me reconozcan si en vez de escribir entre lineas tengo que escribir exactamente de lo que estoy hablando. ¿Dónde se ha visto eso? ¿De dónde han sacado la idea de que alguien que CREA algo explique y defina lo que crea? ¿Dónde está la gracia en etiquetar (qué palabra tan fea) cuando precisamente ocultamos el mensaje, como la mejor de las trufas?
Así que tal como dijo Groucho Marx en su momento, me bajé del mundo y me prometí que disfrutaría sin prisas. Que si hace falta bailar por la calle se baila. Que si hay que sonreírle a todo el mundo se le sonríe. Que si hay que dejar de escribir en el blog porque es agobiante, se deja... Que si hay que vivir, mejor se vive.
Así que desde la última vez que publiqué alguna tontería en este espacio creado como "mío" (porque sí, lo admito, creo que las últimas cosas que publicaba eran verdaderas tonterías... o no... más bien un grito fuerte diciendo "¿qué estoy haciendo!?"), he vivido muchas cosas, he hecho muchas fotos, he aprendido de todo un poco y me he lanzado a hacer... HACER.
No voy a publicar ni un cuaderno de bitácora ni un álbum de "mis vacaciones en Roma" (en realidad fui a Torino y Lyon que no están nada mal) que poco o nada tienen que ver con este post. O si. Pero sí que he aprendido a ensuciarme algo más las manos y meterlas en la masa. Que me encanta. ¡Qué gran sensación! Así que con la mirada atenta primero y probando después, puedo decir que en mi vida ya he plantado un arbol, escrito un (medio) libro, y revelado tres carretes. Tres pequeñines de los que me siento muy orgullosa. Porque son imperfectos. Porque me han enseñado todo lo que sé hasta ahora sobre revelar. Porque me han costado lo mío y no ha sido un camino fácil. Tres carretes que son el inicio de una gran historia de amor que acabará ya el día que deje de respirar.
Os dejo con una selección de algunas fotografías que aparecieron como arte de magia entre lavado y lavado de líquidos extraños con olor a huevos podridos. Sí, amigos, las manos en la masa ensucian y "fan pudor" que decimos en mi tierra... pero te dejan una sensación de felicidad.... ^^






También mencionar a otro de mis hijos de los último meses, ya que me puse manos a la obra a crear láminas únicas y limitadas con un par de mis últimas series de fotografías. Si os interesa ayudar a esta joven fotógrafa ^^ o simplemente decorar vuestra pared/estantería con algunas de estas láminas, escribidme un mail a emma@emmaespejo.com y os mandaré más información. Estoy preparando más series así que preguntad lo que queráis!!

serie "City of Glass"

serie "City of Glass"

serie "City of Glass"

serie "City of Glass"

serie "City of Glass"

serie "City of Glass"

serie "City of Glass"

serie "Fluir"
Espero que seáis felices o hagáis todo lo que podáis para serlo, que la vida y la realidad no se interpongan demasiado en vuestro camino.
Feliz martes!






























