Estos días estoy teniendo una visita muy agradable. Una amiga de Bélgica que hacía dos años que no veía estaba por Cataluña esta semana y este fin de semana se ha pasado por Barcelona (que resulta ser amante de la fotografía también! nos conocimos gracias a ella!).
Es bonito tener amigos de otros países o ciudades que, aunque no puedes ver con mucha frecuencia, cuando lo haces es como si no hubiera pasado el tiempo, como si fuera ayer que nos despedimos en Bruselas cuando yo volvía a Barcelona después de una semana de visita... Y tantas cosas han pasado, hemos cambiado en tantos aspectos y nuestras vidas han dado un giro tan grande (y con tan buenas perspectivas para las dos) que es un placer poder tomarse estos días para sentarse con tranquilidad y charlar, resumiendo entre risas todas las gracias y desgracias de estos tiempos... sin una pantalla de ordenador y cientos de kilómetros entre nosotras.
Así que toca caminar Barcelona y visitarla de nuevo, como si fuera a estar aquí sólo durante unos días... con esos ojos todo es más bonito.

