Los sábados por la tarde trabajo, doy clases de inglés. Estamos en tiempos de ir haciendo todo lo que podamos y la enseñanza es algo que de momento no quiero quitarme de encima. Me encanta explicar lo que sé, enseñar y compartir mi afición y pasión por el inglés. Uno de los mayores regalos es hacer descubrir a un alumno algo que para ellos era aburridísimo, como algo útil y divertido. Y que eso pase los sábados por la tarde... bueno, es un poco más cansado.
Desde hace unas semanas tengo la oportunidad de compartir lugar de trabajo con una de las personas con la que más he estado en los últimos siete años. Nos conocimos el día de presentación de la carrera, le pedí un boli, nos encontramos el primer día de clase y desde entonces todavía no nos hemos separado. Ahora trabajamos juntas y he de reconocer que los sábados se han vuelto un día "to look forward to".
Acabas de comer y te vas a trabajar, no sin pasar antes por la cafetería para tomar un café (necesario) y compartir unas risas de ella.
Los sábados por la tarde trabajo... y me encantan :)



